INFORME DE OPERACIÓN DEL PROGRAMA DE ALIMENTACIÓN ESCOLAR- INOP Número 11-2025
Empalme ante el pueblo: Gobierno del Cambio duplicó los recursos del PAE y llevó la cobertura universal a 828 municipios
Entre 2022 y 2026, la inversión en alimentación escolar pasó de $3,58 billones a $7,31 billones. El programa atiende a 5,9 millones de estudiantes, más de 54.000 manipuladoras cuentan con contrato escrito y la preparación de alimentos en las instituciones educativas llegó al 75,5%.
Bogotá, D. C.,16 de julio de 2026. El Ministerio de Educación Nacional, a través del equipo directivo de la Unidad Administrativa Especial de Alimentación Escolar - Alimentos para Aprender (UApA), presentó ante la ciudadanía el balance del Programa de Alimentación Escolar (PAE) durante la jornada de Empalme ante el pueblo.
El encuentro se realizó en cumplimiento de la normatividad vigente, sin contar con la asistencia de representantes del gobierno entrante, para recibir la información. Ante esta ausencia, el Ministerio entrego la información al pueblo referenciando los principales resultados, las alertas identificadas y las acciones que requieren continuidad para proteger la alimentación escolar de millones de niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
Más inversión para llegar a más estudiantes
Durante el Gobierno del Cambio, los recursos destinados al PAE aumentaron 104 %, al pasar de 7,31 billones en 2026. En el mismo periodo, las transferencias realizadas por la UApA crecieron de 2,97 billones.
Este aumento permitió ampliar la atención de 5,62 millones a 5,90 millones de estudiantes y elevar la cobertura nacional del 76,8% al 86,6.
El avance también se refleja en los municipios. En 2022, 541 registraban una cobertura igual o superior al 95 %; para junio de 2026, la cifra llegó a 828. Así, la proporción de municipios con cobertura universal pasó del 48,3% al 73,9%, gracias al Gobierno del Cambio.
Al mismo tiempo, los territorios con atención inferior al 50 % disminuyeron de 72 a 17, este resultado muestra un cierre progresivo de brechas y una mayor presencia del programa en regiones que durante años enfrentaron dificultades para garantizar la alimentación escolar.
Un PAE más cercano a las realidades del país
Las nuevas orientaciones ampliaron la prioridad para la primera infancia, los estudiantes de jornada única, los pueblos indígenas, las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras, las víctimas del conflicto armado, las personas con discapacidad y las sedes rurales de difícil acceso.
También se establecieron condiciones especiales para las instituciones educativas ubicadas en zonas donde se necesitan varios medios de transporte, no existen vías transitables durante buena parte del año o el acceso depende de recorridos fluviales o marítimos.
Alimentación durante los recesos escolares
La entrega de canastas alimentarias se consolidó como una estrategia para evitar que la alimentación se interrumpa durante las vacaciones.
La medida ha beneficiado a más de 3,2 millones de estudiantes en 22 entidades territoriales. Entre 2024 y 2026 fueron priorizados 127 municipios, especialmente en zonas con mayores dificultades de acceso a los alimentos.
El balance también dejó alertas en territorios que no realizaron la entrega prevista a mitad de año o la hicieron de manera tardía. Estos casos requieren seguimiento para asegurar que los recursos asignados se conviertan oportunamente en alimentos para los estudiantes.
Más de 54.000 manipuladoras con contrato escrito
La formalización laboral de las manipuladoras de alimentos fue otro de los principales avances.
En 2023, el 58% del personal estaba formalizado. En 2026, el porcentaje llegó al 93,4%. En total, 54.129 manipuladoras cuentan con contrato escrito, mientras 3.812 permanecen sin contrato y cinco fueron reportadas con acuerdo verbal.
El Ministerio del Trabajo en compañía de la UApA realizaron 59 visitas de inspección en 32 territorios para revisar las condiciones laborales de las personas manipuladoras analizando especialmente los salarios, afiliación a seguridad social, jornadas, descansos y pago de horas extras.
Aunque el avance es significativo, completar la formalización y superar los casos de voluntariado sigue siendo una tarea prioritaria. Dignificar el PAE también significa reconocer los derechos de quienes preparan diariamente los alimentos en las instituciones educativas.
Más comida preparada en las escuelas
La proporción de alimentos preparados en las instituciones educativas pasó del 58,2% en 2022 al 75,5 % en 2026. En contraste, los productos industrializados disminuyeron del 37,7% al 17%.
La meta es avanzar hacia la eliminación de estos complementos en 2030 y reemplazarlos por preparaciones más frescas, saludables y acordes con las costumbres de cada región.
El programa también fortaleció la compra de alimentos a productores campesinos, familiares, étnicos y comunitarios. Esta apuesta permite llevar productos locales a las escuelas y, al mismo tiempo, apoyar las economías de los territorios.
Retos que requieren continuidad
El balance deja tareas claras: alcanzar la cobertura universal, finalizar la formalización laboral de la totalidad de manipuladoras de alimentos, garantizar la alimentación durante los recesos, aumentar las compras locales y continuar la reducción de complementos alimentarios industrializados.
También será necesario mantener la prioridad para la primera infancia, las comunidades étnicas, las personas con discapacidad y las instituciones ubicadas en zonas rurales de difícil acceso.
Aunque el gobierno entrante no participó en la jornada, el Ministerio de Educación Nacional, a través de la UApA, dejó ante el país la información necesaria para dar continuidad al Programa de Alimentación Escolar.
El Gobierno del Cambio entrega un PAE con más recursos, mayor cobertura, alimentos preparados en las escuelas y una atención más cercana a los territorios. Así se dignifica la educación pública y se favorece la permanencia de millones de estudiantes en las aulas. Con Dignidad Cumplimos.